
13 febrero de 2023
Me admitiréis que cuando nuestros hijos rondan los 16 años empiezan a distanciarse y resulta cada vez más difícil compartir tiempo con ellos. Yo me apoyo en el deporte para tener ese rato de tu a tu con ellos. Con mi hijo de 16 la montaña es el nexo y con el de 12 lo es el futbol.
Después de unos años desconectados de las pruebas de Orientación, hemos aprovechado para marcarnos una lección.
Una prueba de orientación que ha se convertido en un pasaje propio de vida misma.
Las condiciones del tiempo: nublado y 4º C.
1:58 Andando, corriendo y pensando.
Nos hemos perdido.
He sacrificado mis errores para intentar guiar.
He corrido delante para tirar de él.
Le he dejado ir delante aún pensando que quizás no era la mejor elección de ruta.
También hemos tenido algo de fortuna y cuando el oxigeno no nos dejaba ver.
Hemos asumido riesgos al bajar y subir por lugares que a primera vista no era probable.
Del control 12 al 13, se lo veo en la cara, bajón al canto ya que la distancia y la cantidad de información da pie a cometer muchos errores. Pero le animo a no abandonar e intentarlo. Finalmente hemos terminado y como en la vida misma no hay que tirar la toalla.

Mis errores para evitar los suyos
Esta entrada la tenia en borrador desde 2023, hoy 21 de noviembre de 2025 ya he llegado a los 47 tacos, mi hijo con sus 19 me ha dejado unas palabras escritas en una felicitación me han dejado ko.


